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miércoles, 20 de febrero de 2013

Busca y hallarás.


Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Mateo 7.7
Busca y hallarás... si lo que buscas lo buscas con perseveran­cia. Tenemos que tener mucha valentía, inspiración y perseveran­cia a fin de alcanzar nuestra anhelada meta. Sin embargo, también tenemos que buscar en el lugar correcto. Nunca se nos ocurriría buscar pescado en el desierto de Sahara ni una manzana en un árbol de naranja ni un anillo de oro en un campesino muy pobre.
No es difícil encontrar el pequeñísimo nido del colibrí, siem­pre que sepas dónde buscar. El colibrí prefiere hacer su nido en los árboles de haya y en los arces, por lo general en la rama más baja que sobresale por encima de un claro, un camino o un ria­chuelo. Si conoces estos datos entonces es muy probable que encuentres el nido del colibrí. La persona que no sabe cómo es el nido de un colibrí podría ver uno y pensar que se trataba de otro de los tantos nudos que siempre están presentes en las ramas.
¿Cómo buscamos la paz y el gozo en nuestras vidas cristianas? ¿Sabemos la manera de encontrar estas cosas, o perdemos las opor­tunidades porque no las reconocemos? Por ejemplo, experimen­tamos gozo cuando de manera simple les mostramos cortesía a las demás personas. ¿Cuán a menudo perdemos la oportunidad de agradar a otro, de ayudar a una persona necesitada o de sonreírle cariñosamente a alguien? ¿Acaso se nos dan estas oportunidades doradas sólo para que las dejemos pasar como si fueran otro nudo en la rama?
No es difícil encontrar la paz y el gozo si los bus­camos con perseverancia. Busquémoslos en la manera adecuada.
— Harvey D. Yoder, Marión, MI
Lectura bíblica: Mateo 7.1-20

Es mejor buscar y no hallar que dejar de buscar.

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